La metodología Genoma del Robo® permite analizar una vivienda desde la perspectiva del intruso y obtener un perfil de riesgo técnico. Explicamos en qué consiste y qué aporta frente a una inspección convencional.
Una metodología pensada para el contexto español
Genoma del Robo® es una metodología española de evaluación del riesgo de intrusión en viviendas, desarrollada específicamente para adaptarse a la normativa española de seguridad privada, los estándares europeos y las particularidades del parque residencial español.
No es un checklist genérico. Es un sistema estructurado que permite obtener un perfil técnico de riesgo comparable y documentable.
¿Qué hace diferente a esta metodología?
La mayoría de las revisiones de seguridad doméstica parten de lo que hay instalado: qué alarma tiene, si hay cámaras, si la puerta es blindada. Genoma del Robo® parte de una pregunta diferente:
¿Qué vería un intruso profesional al analizar esta vivienda?
Eso implica evaluar:
- El entorno inmediato y el nivel de exposición
- Los accesos y su resistencia real (no solo la cerradura, sino el conjunto)
- La visibilidad desde la calle y desde zonas comunes
- Los hábitos de uso y las rutinas que generan patrones predecibles
- La iluminación, el vallado y los límites del perímetro
- Los sistemas instalados y su coherencia con el riesgo real
Por ejemplo, cuando analizamos el acceso principal, no nos fijamos solo en si existe una puerta acorazada, sino en su certificación, instalación, marco, sistema de cierre y coherencia con el nivel de exposición de la vivienda.
Del análisis al informe
El resultado no es una lista de productos recomendados. Es un informe técnico con:
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- Diagnóstico del nivel de riesgo actual
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- Identificación de vulnerabilidades por orden de impacto
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- Escenarios de mejora con alternativas (no marcas cerradas)
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- Prioridades de actuación según el presupuesto disponible
¿Por qué usamos Genoma del Robo® en AMTEL?
Porque nos permite dar a nuestros clientes algo que no pueden obtener de una empresa de alarmas: criterio técnico independiente. No partimos de lo que queremos vender, sino de lo que la evaluación revela.
Usar una metodología reconocida también significa que el análisis es replicable, documentable y defendible ante terceros (aseguradoras, comunidades de propietarios, etc.).